La atención: 1 cerebro, 2 mentes

“El estado de la mente determina la capacidad de concentración y, en consecuencia, el nivel de desempeño”

Focus de Daniel Goleman ofrece historias dónde conectamos la ciencia con hecho reales, propone retos, y reflexión sobre cómo funciona nuestra mente con el fin de alcanzar el autoconocimiento y usar esta sabiduría para mejorar nuestras habilidades.

Incluso desde sus primeros capítulos se aprecia que nos reta a enfocar nuestra atención a tanta información valiosa.

Atención máxima y mínima

Explica Goleman en este capítulo que nuestra mente posee sistemas muy complejos, diseñados para diferentes cosas. Estos procesos mentales nos ayudan a sobrevivir, y en gran medida a ser exitosos si lo deseamos.

Uno de ellos existe para alojar enormes cantidades de datos, nos ayuda en razonamientos complejos, mientras que el otro está diseñado para tareas más simples.

Dos mentes

El pensamiento se divide en tareas simples y complejas. Una de ellas toma más tiempo en procesara información, cuando la otra es bastante rápida y ofrece respuestas más inmediatas. Entonces podemos decir que poseemos dos mentes que funcionan al mismo tiempo:

La mente ascendente

Algunas de las caracteristicas de la mente ascendente es de la siguiente manera;

– Más rápida, medida en milisegundos, la unidad de tiempo en que opera el cerebro.

– Involuntaria y automática

– Intuitiva, funciona a través de redes de asociación

– Impulsiva, guiada por las emociones

– Ejecuta nuestras rutinas habituales

La mente descender

Algunas de las caracteristicas de la mente descendente es de la siguiente manera;

– Más lenta

– Laboriosa

– El sitio del autocontrol, que a veces puede apoderarse de las rutinas automáticas y modificar acciones como la alimentación, estados de ánimo, etc.

– Capaz de aprender nuevos modelos, hacer nuevos planes y hacerse cargo de nuestro repertorio automático

– Voluntaria, disciplinaria y reflexiva

La mente ascendente (la más rápida e inmediata) nos ayuda a lo largo de la historia del ser humano, está mente nos ayudó a sobrevivir a depredadores, a conseguir comida, o para criar a nuestros hijos, en gran medida es aún dominante, aunque su diseño crea algunos inconvenientes hoy en día.

La mente descendente por lo contrario, además de poseer un sistema para procesar razonamientos muy complejos, es el responsable de procesar nuevos aprendizajes y de continuar creciendo y adaptarnos a nuevos retos, está ligada a la evolución. Una vez que se ha utilizado y completado el proceso de la mente descendente, toda esta información (si es usada constantemente) pasa a la mente ascendente, como un hábito, y es una herramienta poderosa para adquirir nuevos conocimientos.

Ambos sistemas de nuestro cerebro nos ayudan en gran medida a los desafíos que representa sobresalir hoy en día.

“Si dominamos las habilidades requeridas en un nivel acorde a la exigencia, no demandarán un esfuerzo cognitivo extra y dejará nuestra atención libre para las destrezas que solo poseen quienes se encuentran en el más alto nivel”

Así que sí, la excelencia no pertenece a alguien perfecto, extraordinario, o solo porqué si. Todo requiere un esfuerzo, y con el tiempo, estos hábitos de excelencia y concentración de convierten parte de nuestro estilo de vida, uno de calidad.
Reflexión sobre focus, Daniel Goleman

Daniela Barrera

GUÍA CAD

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